Agosto 2015

REFLEXIONES SOBRE LOS CAMBIOS EN EDUCACIÓN

Me permito compartir algunas reflexiones sobre la actual reforma de la educación. Si nos colocamos en el rol de padres, independiente de si el colegio de nuestros hijos sea pagado o gratuito, lo más importante será que la enseñanza esté en mano de un profesorado de excelencia académica, ya que la formación que reciban los niños, es el objetivo primordial de la educación y por consecuencia el devenir de nuestro país. Es así como existe en todo orden un sentido lógico de las cosas y en educación el principal componente del proceso integral educativo, es la calidad de los docentes. “Por ahí debió haber comenzado la nunca bien ponderada reforma educacional”.

Desde el punto de vista de la estructura o diseño de las políticas públicas, es vital generar medidas para formar, atraer y mantener a los buenos docentes, es así como hoy en día se encuentra en discusión legislativa, un proyecto de ley de carrera docente (LCD), esta iniciativa entre otros aspectos positivos, plantea un enfoque multidimensional de una política de recursos humanos, enfocada en los docentes de colegios municipales, proponiendo aumentos significativos de salarios, conforme a su meritocracia y evolución que tengan en su carrera. Así también, en materia de evaluación de desempeño, se asigna un rol muy importante a los directivos de establecimientos en los cuales trabajan dichos docentes, coloca a su vez barreras de ingreso importantes al ejercicio de la profesión y luego desarrolla procesos de certificación y evaluación, que van relacionados con la salida del sector de quienes no obtengan buenos resultados. Lo importante de esta política docente, es que se centra en lo más demandante y deficitario que existe hoy en materia de educación, me refiero a la educación pública, que de implementarse eficazmente dichas medidas, potenciarían y elevarían de un modo sustantivo, los estándares y resultados del proceso educativo. Elevemos oraciones entonces para que de una vez por toda, los intereses políticos, partidistas, personalistas, sectoriales y de los recalcitrantes “calienta asientos” de algunos profesores, vean el interés nacional del preciado tesoro que son los hijos de Chile y no su propia mezquindad.

En lo negativo del proyecto y solo por nombrar algunos, no considera a los docentes de la educación preescolar, siendo esa fase educativa clave en la formación del educando. Asimismo, el proyecto no es explicito en la medición y desarrollo de habilidades docentes socioafectivas, hoy solo se mide el cumplimiento de aspectos disciplinarios y hasta cierto punto cognitivos. Otro aspecto no considerado explícitamente, es la promoción e incentivo al desempeño de los docentes que atienden a niños vulnerables, lo ideal es que los mejores docentes eduquen a los niños más vulnerables. Este sector de niños tan abandonados y deficitarios en la educación de nuestro país, decididamente no están debidamente incluidos en el proyecto de carrera docente.

Otro aspecto a destacar en estos cambios, es la exclusión que se ha hecho del sector particular subvencionado, al respecto, potenciar la educación pública es un muy buen paso en nivelar hacia arriba. Sin embargo no debería haber sido excluyente de la educación subvencionada, los padres deben tener la libertad de elegir voluntariamente donde inscribir a sus hijos, esta educación subvencionada “debidamente regulada”, continuaría dando grandes resultados en la educación como lo demostraban varios índices de rendimiento, siendo una gran alternativa principalmente para los padres de clase media, los cuales aspiraban “pagando” a una mejor educación para sus hijos, versus lo que le entregaba y entrega al día de hoy la educación pública. Jamás se debió eliminar la educación particular subvencionada, eso fue claramente un acto de nivelar hacia abajo. Solo un ejemplo, países modelos de educación como Holanda y Bélgica, poseen un alto estándar en educación, pero eso es gracias a que un gran porcentaje de ofertantes educativos “son particulares, apoyados por el Estado”.

En la esperanza que lo que se obtenga como producto de estas reformas, sea lo mejor para el “futuro de Chile”, quedará al país el desafío de generar políticas de difusión de las bondades del ejercicio de la carrera docente, ya que “cuando una institución se desacredita, cuesta mucho volver a confiar en ella y no basta solo con incentivos pecuniarios”, es por ello que debe difundirse por ejemplo en los establecimientos secundarios, la importancia y beneficios de la carrera docente en la sociedad, aumentando de esta manera su valoración social y haciendo entender que la calidad docente va mucho más allá de los aspectos remuneracionales y/o de condiciones laborales, que es en lo que se centra la discusión hoy en día. Otro aspecto de la integralidad de la docencia, es permitir que otros profesionales, luego de realizar los correspondientes exámenes de habilitación pedagógica, puedan ejercer la profesión docente, esto no seria competencia, aunque de haberla, ello permitiría a los pedagogos estar superándose permanentemente, su fin seria elevar aun más el nivel profesional de la tan vapuleada carrera de profesor.

Lo visto son solo algunos de los aspectos a considerar de una parte del proceso educativo, lo preescolar y escolar, ¿qué pasa con los otros niveles de la educación superior, técnico- profesional y universitaria?. Citando los estudios del Grupo Res Pública Chile y a modo de entregar una visión de lo complejo que es este nivel de educación superior, podemos mencionar que está formado por dos sectores que surgen en momentos históricos muy distintos. “Un sector lo componen las universidades tradicionales, con una muy larga trayectoria de funcionamiento, siendo tanto privadas sin fines de lucro como estatales y todas reciben subvenciones o transferencias del Estado, independientemente de su propiedad. El otro sector es el de las universidades creadas desde hace no más de treinta años, a partir de un cambio en la legislación. Legalmente, todas son instituciones sin fines de lucro, sin embargo, la reciente discusión publica y las denuncias en torno a las prácticas de una parte de este sector, sugieren que un número significativo de ellas funciona de facto con fines de lucro. Además, prácticamente no reciben mayores transferencias de privados ni del Estado, por lo que su comportamiento se puede asemejar al de cualquier empresa sujeta a restricciones financieras, que busca maximizar sus ingresos netos”.

Como se puede apreciar, esto es para un largo aliento, una reforma de esta magnitud “estructural”, por su complejidad y altos costos involucrados, sugiere un avance gradual entre 5 a 10 años para irse completando los cambios, motivo por el cual lo que se vaya haciendo debe ser en primer lugar con consenso de todos los sectores del país “nada de retroexcavadora”  y de calidad “nada de proyectos de tramitación rápida” para intereses del gobierno de turno, esta reforma en particular no es hija de uno o dos  gobiernos, es un producto país…  ¿Lo tendrá claro y actuará en consecuencia nuestra clase política?.