Septiembre 2015

Trabajar  y Crecer… con Seguridad

Amanece, y un día más para acudir a nuestros trabajos en pro de nuestro desarrollo, el de nuestras familias y en general de nuestro país. Todo transcurre en la cotidianeidad de nuestro diario vivir, sin percatarnos que lo que nos permite realizar dichas actividades con plena normalidad y en tranquilidad, de la cual no todos los ciudadanos de este planeta pueden gozar, es la “Seguridad”.

La Seguridad es aquella condición alcanzada por nuestro país, como consecuencia del desarrollo y avances logrados, es decir, del conjunto de factores materiales y espirituales que  han otorgado a la nación la capacidad de expresar su voluntad por conseguir o mantener los objetivos nacionales y consecuentemente los de cada ciudadano. Discutible o no, se ha avanzado en este sentido, destacándonos como país a nivel regional.

Esta seguridad, nos ha permitido como nación, prevenir, atenuar o eliminar vulnerabilidades, riesgos y amenazas tanto internas como externas y con pleno éxito. Es así como uno de los factores del poder nacional, además del económico, diplomático y psicosocial, es el militar, éste conforme a la política de defensa, acciona a base de la Disuasión, la Cooperación y en última instancia con el Empleo Coercitivo de la Fuerza.

En la Disuasión las Fuerzas Armadas tienen un papel prioritario, pero no exclusivo, sin embargo, éstas deben necesariamente estar bien preparadas, equipadas y entrenadas, contando con los medios necesarios para desanimar lo más anticipadamente posible cualquier intención de interferencia contra nuestros intereses vitales.

Se invita a reflexionar a los nacionales, en el sentido que nuestra tranquilidad no es gratis, debemos cuidarla y por ello debemos seguir aportando con el esfuerzo de cada día al crecimiento de nuestro país, sin embargo, no debemos descuidar las necesidades estratégicas de nuestra defensa, dado que su manto protector no hace distinciones al momento de requerirlo