Septiembre 2015

A PROPÓSITO DE BOLIVIA Y SU DEMANDA MARÍTIMA QUE IMPLICA PARA ELLOS ENTREGA DE “TERRITORIO” CON SOBERANÍA.

Hablemos brevemente de la importancia que es la Integridad Territorial

Como lo he planteado en otros artículos, el territorio es uno de los elementos constitutivos del Estado, es su plataforma física, razón por la que la desaparición del territorio es causa de la desaparición del mismo Estado.

La relevancia que reviste el territorio como elemento  conformador del Estado, es que constituye su área geográfica, donde se proyecta y aplica la soberanía de dicho Estado. El territorio es el espacio en donde el poder del Estado puede desenvolver su actividad específica, constituyendo el sustento indispensable para la vida de la comunidad y sirve tanto para unificar y dictar imperativos que condicionan casi indefectiblemente la marcha política del país.

A mayor argumento, el territorio cumple dos funciones relacionadas con la soberanía:

  1. Función de índole interna, en virtud de la cual todos los habitantes de un territorio, nacionales y extranjeros, están sometidos al imperio del Estado.
  2. Función de índole externa, en virtud de la cual se excluye la intervención soberana de otro Estado, dentro de ese marco geográfico.

La integridad territorial tiene una doble connotación, la que procede de que una potencia extranjera no podrá agredirnos impunemente, con el propósito de apropiarse de parte del territorio nacional y la que se deriva de la voluntad de los ciudadanos que habitan en las diversas regiones o territorios que integran el Estado de Chile de seguir siendo chilenos.

En definitiva, la integridad territorial consiste en:

  1. Impedir que la superficie geográfica, que conforma el actual Estado chileno, resulte absorbida por otra u otras potencias o por una organización internacional.
  2. Mantener incólume el actual espacio configurador de Chile. Esta misión significa que si otra u otras potencias se adueñan de parte de nuestro territorio, corresponde a nuestras Fuerza Armadas la obligación de recuperar la posesión del mismo, expulsando a las fuerzas invasoras.
  3. Dicha obligación de defensa de la intangibilidad del territorio, se extiende no solo a todo el territorio continental, insular y antártico, sino también a los espacios geográficos cubiertos por el mar, es decir a nuestro territorio marítimo.

Con estos antecedentes básicos sobre lo relevante que es la mantención de la integridad del territorio chileno, podemos tener una clara convicción de que la salida al mar de Bolivia por ningún motivo podrá ser a través de ceder territorio con soberanía.

Independientemente del fallo de la Haya (donde hemos tenido claras derrotas jurìdicas), es muy necesaria la búsqueda por parte de Chile (debemos tomar la iniciativa), de soluciones para no dejar en manos de juristas extranjeros el destino de nuestro territorio (como ha sido a la fecha), ni heredar este problema a las futuras generaciones, éstas deben ser consensuadas, donde se deben tratar con participación regional (dado que no es un tema bilaterial, es regional o a lo menos trilateral), temas que pueden ir desde compensaciones territoriales (nunca cesión de territorio), hasta intercambios y convenios comerciales. Chile necesariamente (asì lo demandan los hechos), debe cambiar su estrategia en materia de relaciones internacionales.