Diciembre 2015

EL MUNDO  AL  REVÉS

Claramente el actual gobierno vive en un sesgo de opacidad en materias de sus definiciones programáticas, constituyéndose a esta altura en un problema estructural, donde las rigideces de forma dan cuenta de una falta de claridad en los temas de fondo. Los ejemplos y hechos sobran, la cambiante convicción de la primera mandataria en materia de la gratuidad de la educación, sus constantes cambios de rumbo en sus convicciones que se adaptan conforme a las demandas de la calle, al igual que su gobierno que se ve sometido al reinado de las consignas, peor aún no hay un desarrollo técnico ni menos estratégico en sus programas, todo se improvisa frente a los obstáculos o las presiones tanto internas de su conglomerado político o de la oposición.

Este problema endémico se refleja claramente en las eternas discusiones sobre gratuidad y las reformas laborales, los mecanismos propuestos se cambian casi semanalmente, su última versión exigía entre otras cosas cuatro años de acreditación, por lo que dejaba afuera  a tres universidades del Estado, los que produjo una fuerte reacción de los rectores del Cruch, llegando a responder  que serian “todas o ninguna” en materia de gratuidad y la Confech ya advierte de salir a la calle, por tanto nuevamente el gobierno estudia otra fórmula que permita incluir en la gratuidad a universidades con déficit de calidad, lo peor de esto es que eventualmente podría quedar fuera al Duoc, cuya excelencia académica le ha permitido acceder a siete años de acreditación y que posee  un alto porcentaje de estudiantes vulnerables….el mundo al revés.

En materia laboral, el gobierno y sus convicciones destacan por sus contradicciones, defienden el fin del reemplazo de los trabajadores en huelga, sin embargo, en las huelgas del Registro Civil y de la DGAC, lo primero que hace el ejecutivo es poner “reemplazos” a los trabajadores. En estricto rigor, si la paralización de los funcionarios públicos es ilegal, lo que el gobierno debe hacer es aplicar la ley y no avalar lo que se desea derogar.… el mundo al revés.

Da temor que con esas incertidumbres, falta de convicciones e indefiniciones, se estén configurando reformas y políticas públicas tan trascendentales para el país y que los futuros gobiernos tendrán que dar la cara a la sociedad….se repite la historia, un nuevo transantiago para Chile.

Similar situación dignos de analizar próximamente, son el manejo del sector Salud y Relaciones Exteriores.