Febrero 2016

UN VISTAZO A NUESTROS LÍDERES

El tener una normal o una buena política (no se pide mucho), es lo fundamental para que se cumplan los postulados de un gobierno democrático. En democracia los partidos políticos son indispensables (lamentablemente hoy por hoy en nuestro país, son una de las instituciones menos creíbles). Asimismo, el sistema democrático necesita de instituciones públicas y privadas con seriedad y con probidad a toda prueba… empresarios corruptos… empresarios coludidos… dirigentes ladrones y sinvergüenzas… funcionarios públicos y de gobierno, como asimismo familiares directos de la presidencia, con una falta de ética y moralidad en su accionar… ¿podríamos seguir verdad?.

Para que Chile definitivamente progrese y no se mantenga dando un paso adelante y dos atrás, requiere de líderes y éstos necesariamente deben ser mejores que el promedio nacional. En el último tiempo en nuestro país, esto ha sido al revés.

Veamos que ha ocurrido en nuestro país. Estaremos de acuerdo que el fundamento de la democracia es la racionalidad de las ideas que son sometidas a la prueba del elector. Sin embargo, hemos visto cómo se ha apelado a la emoción más que a la razón y los slogans han funcionado mejor que las razones.

Realicemos una breve mirada a nuestros líderes, los hemos visto transgredir las normas del tránsito, los hemos visto agredir a la fuerza pública en las manifestaciones, los hemos visto descalificarse e insultarse entre ellos, los legisladores han evidenciado no leer en profundidad los proyectos, esto se evidencia las veces que dignan a asistir al congreso, también los hemos visto transgredir las propias leyes que aprueban, se han visto enredados en problemas financieros y amorosos, se ven mintiendo y no dicen realmente lo que piensan, líderes empresariales corruptos y coludidos, líderes religiosos en actos terribles, por los cuales ellos han condenado a sus feligreses por siglos,  hemos visto a líderes del profesorado ignorantes y líderes de los trabajadores que no trabajan, líderes estudiantiles que son malos alumnos…

Por su parte ¿qué sucede con el chileno común?, nos vemos botando basura por la ventana del automóvil, escupir y orinar en la calle, rayamos todo lo que se instale, sin respeto a lo público y lo privado, energúmenos conduciendo, conseguimos las cosas con el amiguismo, el nepotismo supera la meritocracia, las marchas “democráticas” terminan en destrozos sin responsables, valoramos al astuto de la calle, más que al que piensa y se esfuerza,  somos agresivos y cobardes en las barras del fútbol, prometemos y no cumplimos como algo normal, hacemos poco deporte, comemos mal, los gordos predican la importancia de comer bien, nos conformamos con programas mediocres a malos en la tele, padres que fomentan la falta de respeto a la autoridad… es cosa de mirar a nuestro alrededor y todo esto es evidente. Con una sociedad chilena como ésta, ¡capaz que nos merezcamos los líderes que tenemos!

Así las cosas, el problema de la política es un circulo vicioso, ya que los lideres son elegidos por estas masas, las cuales son producto de los malos lideres…  ¿solución?, hay que subir muy alto los estándares y requisitos para aspirar a los cargos públicos, deben ser los mejores, esto se llama “meritocracia”, en la era del conocimiento no podemos tener lideres que copian de Geogle o Wikipedia. No cabe duda que debemos buscar mecanismos para que los líderes sean mejores al promedio de la masa, definitivamente el encanto, la simpatía, popularidad y las buenas intenciones, no son suficientes para dirigir al país.