Mayo 2016

FUERZAS ARMADAS - ENMENDAR RUMBO

Cómo me gustaría continuar hablando sobre diversos temas profesionales referidos a las Fuerzas Armadas, sobre el prestigio y la calidad profesional de su personal tanto a nivel nacional como internacional, como asimismo, su relevancia en el crecimiento y desarrollo de nuestro país.

Que pena más grande es ver a nuestras Fuerzas Armadas envueltas en temas de corrupción, lamentablemente los filtros que se realizan a los nuevos integrantes de las instituciones, las calificaciones en el desarrollo de la carrera, los controles internos, las supervisiones… están en tela de juicio y ameritan a lo menos una severa revisión. El Ministro de Defensa, ha señalado que en el Ejército en particular no hay cabida para delincuentes, los hechos nos guste o no Sr. Ministro, señalan que lamentablemente hay “militares delincuentes” junto a los verdaderos militares, distinguidos profesionales con una evidente vocación de servicio.

¿Qué ha sucedido con los mandos, los cuales tienen el deber de supervisar las acciones de sus subordinados?, ¿Cómo un Clase (Cabo de Ejército) pudo haber gastado libremente y sin reparo de nadie, más de 2.000 millones pesos?, ¿Cómo Oficiales, Suboficiales y Clases pudieron por años “robar dineros” provenientes de la Ley del Cobre… y para que seguir con Generales en procesos de investigación por abusos de poder y de atribuciones en temas similares, e incluso los Ministros de Defensa en sus propias declaraciones, se constata que no han realizado bien su trabajo, al no ejercer ningún control sobre las instituciones, al parecer su gestión se limitaba a pasear por las Unidades y subirse a los tanques, buques y aviones, lucir  bonitas chaquetas y figurar para la foto tras sus mezquinos intereses en sus careras políticas.

Discúlpenme y digamos las cosas como son, pero aquí hay responsabilidades directas de los  funcionarios políticos y de los mandos militares, los cuales deben responder por faltar a su deber como funcionarios públicos y los militares en particular por “falta grave” en el ejercicio de su función de mando… Al parecer, hay que volver a colocar como libro de cabecera de los actuales y futuros oficiales, “El Arte de Mandar”. En dicho texto, dirigido fundamentalmente al Oficial, se habla de La Moral que éste debe tener, de su Autodisciplina, del Liderazgo y del Mando, entre otros aspectos que claramente a la luz de los hechos, está en crisis en nuestras instituciones armadas.

Permítanme adaptar y citar uno de los lemas que al parecer estaba solamente impregnado en las Fuerzas Armadas de antaño. “Los genuinos oficiales, solamente deben pensar en esmerarse por lo que tienen a cargo o de lo que son responsables, ello implica olvidarse de uno mismo, renunciar a todos los sentimientos en favor del servicio que deben prestar, es el único camino de un oficial hacia el fiel cumplimiento de lo que se le ha confiado”. Joseph Conrad.

Invito a reflexionar, a realizar una autocrítica y corregir el rumbo, tengo aún la fiel convicción de que volveremos a hablar de las Fuerzas Armadas chilenas con orgullo, ya que tales instituciones tienen una alta misión que cumplir y una trascendental responsabilidad en los destinos de la Patria. ¡Cuidémoslas!