Julio 2016

¿ Chile a la deriva ?

No cabe duda que para la mayor parte de los ciudadanos medianamente informados de este país, existe una razonable preocupación por el desalentador escenario político y económico de Chile, el cual sigue de mal en peor a vista y paciencia de todos los chilenos. Como no concordar con lo expresado con el ex Presidente Lagos… que estamos en crisis… es una verdad tautológica, crisis de institucionalidad, de gobernabilidad y de una tremenda desconfianza e inseguridad social.

¡Que populismo más desatado de este gobierno!… lo que ha llevado a un desencanto como nunca visto de un Presidente de la República. El daño a la economía y a la política es severo, pudiendo durar bastante tiempo, Bachelet tendrá para el recuerdo haber sido la que rompió la continuidad del crecimiento económico que llevaba Chile, donde nuestro prestigio en la región atraía a una elite política y tecnocrática de excelencia.

Cómo no entender ella y su conglomerado de asesores que todo sistema es perfectible, que con mejoras y adaptaciones pueden ser mejor, pero Bachelet deseaba pasar a la historia con “retroexcavadoras”, "reingenierías" y "rompimiento" de todo lo que habían hecho sus antecesores, como que ella era poseedora de la absoluta verdad y por tanto todo lo realizado con anterioridad estaba malo.

Como resultado de esa soberbia personal y política, Chile posee un crecimiento que da lástima a nivel regional, lo cual ha generado frustraciones, confrontaciones y como respuesta del gobierno, “una avalancha de soluciones facilistas y populistas”. La solución es compleja al menos en el corto plazo, dada la evidente ausencia de un liderazgo presidencial, pero el mayor problema que se puede apreciar, es el daño que se está generando a largo plazo. Toda medida que se tome de aquí en adelante será para buscar e implementar soluciones facilistas, soluciones para apaciguar a los que hacen ruidos, el riesgo grande es que en “este ambiente” intentaran apurar las mentadas reformas o lo que salga de ellas… y no hay que olvidar las pretensiones de una “nueva” constitución, nuevamente borrar todo y partir de cero, nuevamente populismo, como si en más de 35 años no se hubiera podido gobernar con la actual constitución. Se reitera, todo se puede perfeccionar y modificar acorde con los tiempos.

Deseo ver una luz de optimismo, primero la ciudadanía se está dando cuenta que no todo se traduce en otorgar “bonos”, que algo anda mal… la población rechaza las reformas de Bachelet o la forma poco profesional de cómo se han trabajado… y porque no decirlo, brilla la incapacidad en este gobierno, así también la ciudadanía se escandaliza con la corrupción, los abusos, las mentiras de políticos y de ministras. Se siente que no se están empleando a la gente más idónea para gobernar a este país, Chile cuenta con numerosos tecnócratas de excepción a nivel mundial, los cuales deben sacar la voz, pudiendo y debiendo ejercer liderazgo intelectual y señalar el rumbo a seguir de esta nave a la deriva llamada Chile.

¿Qué se podría hacer a esta altura del partido?, la verdad y no hay que ser tan erudito para saberlo, la economía es esencial para el crecimiento de un país y al parecer la Presidenta está verdaderamente preocupada por la marcha de la economía, hace unos días señaló que “la prioridad de nuestro gobierno es el crecimiento”… tarde para darse cuenta Sra. Presidenta, eso era lo prioritario y no insistir en sus cambios y reformas sin preocuparse “seriamente” de donde saldría el financiamiento, digo seriamente dado que la reforma tributaria “reformada”, fue un chiste por decir lo menos …la lección es que el crecimiento económico debe ser parte del diseño y ejecución de un programa de gobierno…. no un decorado.

Finalmente, deseo citar las palabras mencionadas en una entrevista al economista José Luis Daza, este dijo que en 20 o 30 años más, cuando pregunten ¿Cuándo se jodió Chile?, la respuesta será “en el Gobierno de Bachelet”.