Agosto 2017

EL CHILE DEL MAÑANA

A propósito de las candidaturas presidenciales en mi país, precisamente al escuchar a los candidatos(as), uno se pregunta si realmente saben lo que hablan o lo que involucran sus promesas y si sus intereses son realmente nacionales y no particulares, sectoriales o partidistas. Uno de los aspectos importantes que debe considerar cualquier candidato a dirigir este país, es trabajar sobre una “visión estratégica nacional”, es decir del Chile del mañana.

No hay que hacer mayor esfuerzo intelectual, para saber que nuestro país tiene necesidades y aspiraciones bien delimitadas respecto de su futuro, específicamente en relación con su desarrollo, la calidad de vida, la cohesión de su sociedad, de su inserción internacional y la necesidad de integración física y social de su territorio. Todo ello, en un ambiente de “seguridad” que las haga realmente posibles.

Básicamente, un programa de gobierno, no puede dejar de considerar aspectos relevantes tales como:

Chile un país desarrollado; años y años escuchando este slogan, lo concreto, una meta ambiciosa y a la vez factible. Dicho desarrollo debe dar prosperidad a la sociedad, en forma equilibrada, sustentable y equitativa, también debe ser plenamente armónico con la democracia, la libertad y la seguridad.

En materia de crecimiento económico, este debe ser sostenido, fundado en la acción de un sector privado emprendedor, “ambiental” y socialmente responsable, y de un Estado que lo respalde pero que también lo regule.

El desarrollo debe sustentarse en el respeto, tolerancia y pluralismo, así como en un capital humano formado en el contexto de una sociedad del conocimiento y la innovación. De igual manera, precisa contar con una disponibilidad energética diversificada, suficiente y segura. Alcanzar el desarrollo no solo exigirá satisfacer la demanda social de condiciones de seguridad, acordes con la prosperidad conseguida, sino también las responsabilidades que la comunidad de naciones cifrará en un país de estas características.

Una sociedad de igualdad de oportunidades; Chile debe aspirar a construir una sociedad de oportunidades en la que el desarrollo se basa en el esfuerzo de las personas, en su “meritocracia”, el despliegue de su libertad, sus capacidades, su iniciativa y espíritu emprendedor. El desarrollo del país debe medirse no solo en función de la riqueza que genera su economía, sino también por la cohesión social que dicho desarrollo permite y propicia a partir de las oportunidades que ofrece. Claro está, que no se logrará este propósito si la sociedad nacional sigue caracterizándose por altas tasas de desigualdad social.

Un país territorialmente integrado; Chile debe superar la dificultades que enfrentan determinadas zonas del norte grande, de la región austral y de algunos territorios insulares del país, que hoy presentan problemas de conectividad física e integración social, dificultando así que reciban todos los beneficios del desarrollo o se incorporen plenamente a la actividad productiva nacional. A través de una mayor integración de estas zonas, se podrán generar los incentivos para aumentar su densidad poblacional y con ello fortalecer su seguridad.

Un país más integrado en la región y en sus áreas de interés; Una integración internacional en lo comercial es importante, pero no suficiente, Chile debe buscar profundizar la integración en distintos planos, principalmente en el ámbito sudamericano y con énfasis en países como Argentina, Brasil y los integrantes de la Alianza del Pacifico: Perú, Colombia y México. Del mismo modo, Chile debe aspirar a que se superen las diferencias con países de la región, para lograr mayores niveles de cooperación e integración. A partir de su posición geográfica, el país debe ser una importante plataforma de conexión de la región con el Asia- Pacifico, ampliando sus relaciones con los Estados de esta Cuenca. También aspira a robustecer aún más los vínculos con los países de Norteamérica, especialmente Estados Unidos, y perfeccionar su asociación con la Unión Europea. De igual forma, la cooperación con los países centroamericanos, con los que Chile mantiene lazos históricos, debe ser retomada con fuerza.

Un país seguro; Chile pretende enfrentar exitosamente las interferencias, los riesgos y las amenazas, así como superar las vulnerabilidades que obstaculizan sus objetivos de desarrollo y sus aspiraciones. Para ello requerirá niveles de seguridad y defensa acordes a su nueva condición de país desarrollado y plenamente integrado en lo internacional.

Los Intereses Nacionales; Considerando que los intereses de un país corresponden a derechos, valores o bienes que se pretende mantener o se aspira conseguir, éstos dicen relación tanto con el Chile de hoy como con el Chile de mañana. Los intereses nacionales, constituyen en definitiva, los propósitos que motivan y mueven al país y deben ser el foco de atención principal de las políticas públicas. Para un mayor entendimiento, los intereses de Chile se pueden visualizar a  través de: La soberanía, La prosperidad y La seguridad.

Chile es un país soberano, es decir, un Estado donde el pueblo mandata a quienes toman decisiones en su nombre, sin interferencia de voluntades foráneas. La soberanía es un interés básico, particularmente en lo que respecta a como Chile ejerce sus derechos sobre el territorio nacional. Pero, además, se enriquece esta concepción tradicional, al considerar que el mandato soberano se fortalece cuando cada chileno encuentra en su país las condiciones necesarias para desplegar sus capacidades y beneficiarse de recursos y oportunidades.

Un Chile próspero, efectivamente Chile ha prosperado y debe pretender seguir haciéndolo con la meta de alcanzar el desarrollo dentro del horizonte de tiempo cubierto por una “estrategia nacional”, esto se traduce en un documento primario que el país debe tener y aplicar.

La prosperidad por su parte, implica progreso económico, social y material y permite aumentar la fortaleza del país y los niveles de bienestar de su población. Mantener los logros alcanzados y ampliarlos, de manera que se traduzcan en mejores condiciones de vida para todos, supone proponerse como un interés nacional, el hacer un decisivo esfuerzo por avanzar, entre otras materias en:

- Un desarrollo sostenido, amónico, sustentable y equitativo.

- Una economía social de mercado, basada en el emprendimiento, el conocimiento y la innovación.

- Un flujo de bienes y de servicios libre y seguro.

- Una satisfacción de las necesidades energéticas.

En materia de un Chile seguro, el país busca satisfacer sus intereses en el ámbito de la soberanía y de la prosperidad sin constituir una amenaza para nadie y aspira a que los riesgos y amenazas a su seguridad, no interfieran mayormente sus objetivos nacionales. Es un país con vocación de paz y buscará su seguridad por medio de la cooperación internacional, aunque reservándose el derecho inherente a la legítima defensa, en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

En definitiva,  el país aspira a que la seguridad pública necesaria para el logro de sus intereses nacionales, esté siempre fundada en la existencia de una ciudadanía que respalda al sistema político y confía en las instituciones, especialmente las encargadas de su seguridad. Constituye un interés en sí  que la violencia, el narcotráfico, y el crimen organizado, no se adueñen de los espacios públicos, no dañen a las personas o propiedades y no degraden la gobernabilidad del país.

Los intereses específicos en el ámbito de la seguridad podrían reducirse como sigue:

-La protección de las personas frente a amenazas transnacionales, catástrofes y pandemias.

-La protección de la población, del territorio y de los recursos del país, con énfasis en áreas de importancia geoestratégicas.

-La recuperación oportuna de la infraestructura critica de transporte, telecomunicaciones, energía y de otros servicios vitales, frente a graves daños.

-El fortalecimiento de la comunidad internacional, como respaldo a la paz, la seguridad y el multilateralismo, así como para profundizar la integración regional.

Un candidato presidencial que tuviera a lo menos estos temas como base de su gobierno, estaría realmente en el camino correcto de llevar a Chile al mañana.