Mayo 2017

Fuerzas Armadas y su participación en la Política

A modo de complementar el artículo anterior sobre El Poder Político y el Poder Militar,  la historia nos demuestra que la participación militar en la política, en cualquiera de sus manifestaciones, ha sido como lo menciona Hermann Oehling “tan persistente y en ocasiones tan profunda, que cabe hablar de una función propiamente dicha y no de un papel meramente circunstancial”.

Cuando varias cosas se disponen en función de un mismo fin, es preciso que exista algo que las coordine y oriente en función a ese fin, así entonces, nace la necesidad de la autoridad civil o política entre los pueblos, sin la cual es imposible conseguir el bien común. El poder político habrá de ejercerlo quien sea apto e idóneo para ello, y a las instituciones políticas superiores se subordinará la fuerza armada existente en su doble misión defensiva, dirigida tanto al exterior e interior del país. En consecuencia la función de las Fuerzas Armadas no es naturalmente el ejercicio del poder político, sino que servir a dicho poder. Tal como lo establece el mismo Oehling “Las Fuerzas Armadas constituyen el último sector social jerarquizado, y se manifiestan como último núcleo que ofrece resistencia, con vigor y vocación, contra la disolución social”, esto da la razón por la que, en determinadas circunstancias, deben asumir transitoriamente esa tarea de recuperación social y política.

Por otra parte, este autor considera que existe, una serie de elementos que fortalecen la propensión política de las Fuerzas Armadas, tales como “la superioridad de su organización; la eficacia simple, simbólica y emocional de su presencia; el monopolio de las armas, entre otras”. Como también, hay otros factores que tienden a fortalecer las intervenciones militares, tales como “la falta de autoridad civil, su incapacidad, la insatisfacción social, la debilidad del gobierno y otros que polarizan rápidamente la atención de los militares”.

Aristóteles mencionaba que el mandar político legítimo, es el acto más noble que hay, en este aspecto, es dable mencionar que muchos de los regímenes militares de nuestro continente, en los últimos decenios, surgieron como respuesta a la incapacidad de las estructuras políticas normales para enfrentar la desigualdad social, la delincuencia y al terrorismo en cualquiera de sus expresiones.

Las Fuerzas Armadas, permanecen normalmente ajenas a una participación directa en la vida de los órganos institucionales a los que se les encomienda formalmente la función de gobierno, pero en modo alguno a la política; puesto que la política excede de su localización objetiva en un punto determinado de las instituciones constitucionales. Oehling, establece que “en los momentos de crisis ha de estar asegurada la permanencia de la organización política por medios excepcionales: éstos señalan a las Fuerzas Armadas como restaurador del orden. El poder civil es precario y temporal; el poder militar es estable y continuado. Es incorrecto presentar a los llamados poderes civil y militar como una dicotomía o una disyunción; estos no hacen referencia sino a dos formas de expresar el poder según las circunstancias; y ambas habrán de ser acordes con el sentir popular”.

Clara convicción de que las Fuerzas Armadas constituyen la reserva moral de la nación, más aun, el  libro “De la guerra y la paz” de juan Cano Hevia, se menciona que "el destino de la humanidad depende a veces, en última instancia, de un pelotón de soldados”, por su parte  Oheling establece que las instituciones armadas son, en definitiva”el ultimo circulo jerárquico de la sociedad, capaz de salvar de su disolución a una comunidad política organizada”.

De este tema apasionante que ha regido y regirá a las sociedades modernas, es válido mencionar  que en materia de intervenciones militares en la vida política, disciplina propia de la ciencia política, ha sido abordado según criterios muy distintos y desde puntos de vistamuy diversos. Se han estudiado sus causas, los motivos que favorecen tal intervención o que la impiden o dificultan, los tipos y grados de la misma. Unos buenos autores dignos de leer sobre las intervenciones militares, son Samuel P. HUNTINGTON, en el “orden político en las sociedades en cambio” y Hermann OEHLING “la función política del ejército”, entre otros.