Agosto 2017

DESAFIOS DE SEGURIDAD

Continuando con una visión prospectiva de nuestro país, con el propósito para avanzar con seguridad hacia el desarrollo, me permito compartir ideas fuerzas sobre los desafíos y/o amenazas para un Chile seguro. Cada vez más Chile se inserta en el mundo globalizado, lo que facilita su desarrollo y crecimiento económico (aunque últimamente dicho crecimiento no ha sido el deseado), pero también esto trae como consecuencia que se vea expuesto a situaciones con efectos negativos en la seguridad del país, lo que trae una serie de escenarios que pueden potenciar ciertas tendencias de riesgos y amenazas para el país. Dentro de estas tendencias, se identifica una que trae varias consecuencias asociadas:

Distorsiones de la globalización; Importantes crisis económicas pueden producir tensiones sociales y políticas, algunas de las respuestas y reacciones a estas crisis, como el proteccionismo, la adopción de políticas contractivas o el incremento de la migración, pueden afectar la estabilidad de una región o del mundo y hasta transformarse en causas de controversia entre países.

La globalización ha diversificado el tipo de actores en el sistema internacional. Entre ellos han adquirido especial connotación empresas transnacionales y algunas organizaciones no gubernamentales que sobrepasan a ciertos países en poder económico e influencia. Esto los convierte en actores relevantes de los acontecimientos internacionales, condicionando el margen de acción de los Estados y haciendo más complejos los escenarios de seguridad.

Por ejemplo, los riesgos de la Evolución Tecnológica.

El ritmo de la innovación tecnológica y científica cada vez más va en aumento, esto reducirá los ciclos de vida de los procesos y sistemas, presentando desafíos de adaptación a las sociedades y organizaciones, en especial para las instituciones de seguridad y defensa. Por otra parte, la ampliación de la brecha entre países innovadores y consumidores de tecnología, hará que la dependencia tecnológica tenga un impacto cada vez mayor en la seguridad de estos últimos. Finalmente, la masiva diseminación de tecnologías, posibilita su uso para vulnerar la seguridad de las personas y de los países.

Otro fenómeno, son los efectos del Cambio Climático.

Entre otros efectos de esta naturaleza, estudios climatológicos y la evidencia empírica, dan cuenta que derivado de las actividades productivas y de la explotación masiva de recursos naturales, se están extremando las condiciones meteorológicas en la Tierra. Estas alteran negativamente los ciclos productivos de las cosechas, produciendo hambrunas, migraciones y desplazamiento humanos, especialmente en regiones con ecosistemas frágiles. En Chile, fenómenos como la sequía impactan sensiblemente importantes zonas de producción agrícola y aumentan las presiones asociadas a requerimientos de agua para consumo humano e industrial. Asimismo, la menor disponibilidad de recursos hídricos, disminuye la capacidad de generación de hidroelectricidad.

Otro factor preocupante es la Conflictividad Internacional.

El conflicto seguirá siendo una constante en las relaciones internacionales y al interior de las sociedades. Se evidencia un desplazamiento desde un cuadro marcado por la preeminencia del conflicto interestatal hacia una situación caracterizada por la emergencia del conflicto de carácter intraestatal. A las crisis interestatales, se suman hoy los conflictos internos de carácter étnico, la violencia social y las guerras civiles. Todo esto genera una mayor incidencia de crisis humanitarias, presiones migratorias o exposición de la población a los efectos de la violencia y crea condiciones para la diseminación de otros factores de riesgo, como los efectos negativos para la seguridad, que supone la interrupción de vías de transporte necesarias para el abastecimiento y comercio o para el suministro energético.

La inestabilidad asociada a la conflictividad internacional, de alcance regional y en algunos casos mundial, afecta la seguridad de las personas y de los Estados, obligando a estos últimos a adoptar respuestas crecientemente complejas. Chile no está ajeno a los efectos de estos fenómenos, ya sea por proximidad geográfica, porque involucran a nacionales que se encuentran en zonas de riesgo, o porque gravitan sobre alguno de nuestros intereses nacionales, lo que trae como consecuencia la necesidad de contar con capacidades para enfrentarlos y el aumento de nuestras responsabilidades de cooperación en seguridad con la comunidad internacional.

Por otra parte, tenemos las Presiones Demográficas.

La conflictividad internacional, la inestabilidad política, el permanente aumento de la población, sumado a las facilidades de traslado y las desigualdades sociales y de oportunidades, han generado olas migratorias en el mundo. En contraste a la evolución de la población mundial, que tenderá a aumentar en más de un 20% en los próximos diez años, el crecimiento de la población chilena será casi nulo hacia el 2020, con el consiguiente envejecimiento de la misma y los efectos que ello tendrá tanto en la productividad como en los sistemas de salud, pensiones y bienestar. Esta situación, que en si constituye una vulnerabilidad, refuerza la condición de Chile como destino de migración a nivel regional.

La dificultad de controlar la permanencia ilegal de inmigrantes en el territorio nacional, entre otras consecuencias, ha significado un incremento de actividades económicas informales, como asimismo, dificultado la protección del inmigrante frente al tráfico de personas y por otra parte, ha favorecido la actividad delictiva.

Otro elemento importante a considerar, es la Creciente Presión por Recursos Naturales.                                                                                                         

La demanda por recursos naturales se incrementará a futuro, fundamentalmente porque los patrones de producción y consumo no se ajustan a criterios de sustentabilidad, es previsible que disminuya anticipadamente la disponibilidad de importantes recursos, se acelerará la degradación del medio ambiente y se producirán controversias por el acceso y usos de los mismos. Ello podría llegar a traducirse en una reconfiguración de las causas globales de los conflictos internacionales. Lo anterior confiere un carácter estratégico a los recursos naturales y explica la necesidad de cuidarlos y protegerlos. La creciente importancia del tema lo ha llevado a ser incorporado en la agenda de seguridad regional.

Al respecto, se prevé un aumento de los compromisos de cooperación en la región, cuyos alcances deben ser materia de debate y acuerdo en los foros correspondientes.

La riqueza y diversidad de recursos naturales existentes en el territorio nacional, especialmente si se ubican dentro de áreas de valor geoestratégico, suscitan la necesidad de una particular preocupación por su cuidado y protección.

Otra amenaza es el Crimen Organizado Transnacional.

Este fenómeno abarca ilícitos tales como el narcotráfico, el lavado de activos, la trata de personas, el contrabando y el tráfico de armas, todos los cuales tienen efectos corrosivos en las instituciones estatales y en la sociedad. Organizaciones criminales chilenas, participan de estrategias asociativas con redes de organizaciones extranjeras como las indicadas, fundamentalmente para el tráfico de drogas, pero también para la comisión de otros ilícitos.

Y finalmente no menos importante, son las Pandemias.

(Enfermedades infecciosas en los humanos a lo largo de un área geográficamente extensa).

Las facilidades de transporte que caracterizan el mundo globalizado, aumentan la velocidad y las posibilidades de propagación y contagio de enfermedades que pueden producir pandemias.

El incremento exponencial de chilenos que viajan al extranjero, así como de extranjeros que visitan Chile, sumado a la dificultad de control de los flujos legales e ilegales de personas, hará al país crecientemente más vulnerable a este tipo de fenómenos.